10 pasos para ser un poquito más feliz

0

Es enriquecedor leer cosas sobre psicología, especialmente las que pueden aplicarse a la vida cotidiana porque luego siempre tienes ejemplos a los que asociar lo aprendido.  Además te aportan una base teórica poderosa, muy útil para dar consejos infalibles, de esos que luego no serás capaz de seguir el 99% de las veces, pero que te harán creerte un gurú con tus amigos.

Personalmente, me gusta leer los trabajos de Albert Ellis, Beck y Goleman. Este último es un poco carne de autoayuda, conocido por el best-seller Inteligencia Emocional, y todas sus secuelas. El hombre sabe de todo, e incluso se atreve con la meditación trascendental.

Beck me es muy conocido porque en la facultad lo nombraban siempre que hablaban de depresión, así que en realidad, por asociación de ideas, me da un poco de mal rollo. Pero luego escribe cosas interesantes, y quizá algún día le dedique una entrada del club de lectura, que podría resultarle útil a todos los granadinos que lidien, directa o indirectamente, con este trastorno del estado de ánimo. 

De Ellis diré que es una eminencia. A lo mejor me equivoco, pero debe ser algo así como el Freud de nuestra era, a nivel popularidad, quiero decir; porque no pueden ser más opuestas las aportaciones de ambos. El caso es que al tener tanto renombre Ellis, la gente lo cita mucho, o construyen nuevas teorías, que no dejan de ser las suyas maquilladas. Y uno de estos fanboys es el señor Bernard. Un tio muy listo, que tiene un libro llamado A Rational Aproach to Happiness, y teniendo en cuenta lo que me gustan esos temas, y que encima el hombre utiliza consejos distribuidos en una cómoda lista de diez pasos, no he podido más que caer rendido a su cerebro. Y he aquí, lectores de exprimegranada, las 10 baldosas amarillas que os guiarán a la felicidad, si tenéis el valor de poner vuestro pie en el camino.

 

1.No culpes a los demás por tu infelicidad. La gente puede ser muy cabrona, pero…¿y qué? Entre pasar página y amargarse eternamente hay un continuo variado, con posibilidades más atractivas que llorar, quejarse o mirar la pared.

2.Permítete a ti mismo ser feliz, incluso cuando tu felicidad hace que otros no lo sean. Esto va un poco sobre la asertividad: no tienes que hacer todo lo que los demás esperan de ti, solo por miedo a decepcionarlos. La gente que te quiere solo porque eres su mayordomo-esclavo complaciente, debería ahorrar para pagarse uno de verdad, y no tenerte a ti de chacha emocional. Si tu único motivo para hacer algo por alguien (o de dejar de hacerlo) es la culpabilidad, o el miedo a que esa persona deje de quererte…replantéate esa relación. Algo falla.

 

3.Haz actividades que te proporcionen refuerzos positivos, placer y recompensas a corto-medio plazo. Esto no va de estar todo el día comiendo pasteles y desatendiendo responsabilidades,  pero de vez en cuando hay que darse un caprichito. Un baño caliente, un paseo por la playa, una película, una cenita en ese restaurante que tanto te gusta, una tarde sin salir de casa pasando de la gente del punto 2, etc.

4.Haz cosas por los demás, sin esperar nada a cambio. El altruismo es el mejor antidepresivo porque si te sientes útil y sabes que estás aportando algo real en la vida de alguien…¿cómo no vas a sentirte bien?

5.Establece metas a largo plazo, y se consciente de que ello implica sacrificar placeres a corto-medio plazo. Hay que tener aspiraciones, sueños y objetivos porque nos dan un motivo para seguir luchando. Las metas son los faros a los que hay que mirar cuando vamos a la deriva por las mareas de la vida

 6.Acepta que la gente no es perfecta. La gente se equivoca (y tú también). Aprende a perdonar y a poner en una balanza lo bueno y lo malo. Se igual de comprensivo con los  pequeños errores de los demás como lo eres con los tuyos propios.

7. No dramatices. Suspender un examen no te convierte en un tonto sin remedio; no superar una entrevista de trabajo, no te convierte en un fracasado; que alguien te diga algo desagradable, no te convierte en el centro de una conspiración universal en la que todo el mundo te odia, y una ruptura de pareja, no te vuelve una persona a la que se le negará el amor por siempre y jamás.

 8.Toma riesgos en la vida. No significa que vayas por ahí practicando sexo a pelo con desconocidos, esnifando coca y tirándote de edificios con sábanas a modo de paracaídas. No. Pero sí significa que si te gusta alguien, te atrevas a besarle, si quieres conseguir un curro, te atrevas a ir a la empresa a llevar tu curriculum. Arriésgate a cumplir tus sueños (con una buena planificación previa, claro está).

 9.Que no te importe demasiado lo que opinen los demás sobre ti y tu vida. Todo el mundo raja de todo el mundo, y más hoy en día con las redes sociales, que te sirven la carnaza sin ni siquiera tener que salir de casa. ¿Pero qué más da? Tú vas a estar contigo hasta que tu muerte os separe, y la opinión que más debe de importante es la tuya. Así que haz lo que te haga feliz, y si la gente te pone verde o se mofa, un pin para ellos.

10.No te dejes aterrorizar por lo desconocido. No sabemos que nos espera el día de mañana, ya que la vida no asegura nada, pero tienes que atreverte a salir de tu zona de confort, porque es más allá de ella donde se produce el cambio. Si no eres feliz con lo que tienes, destierra eso de “mejor malo conocido que bueno por conocer” y lucha por lo que quieres.


Puedes comprar el libro inteligencia emocional en amazon.

 

Psicopedagogo

Leave A Reply