7 pasos para empezar en el gimnasio y no morir en el intento

0

Seguro que todos conocemos a alguien que va al gimnasio, se ve super feliz, saludable, motivado pero sobre todo seguro de sí mismo y con unos conocimientos muy amplios en la materia, ya que te habla de cardio, rutinas y máquinas de abducción/adducción como si fuera un experto. Y un día de repente sientes curiosidad por apuntarte a uno y te preguntas:

¿Cómo funcionan las máquinas? ¿Te caes la primera vez que usas una cinta andadora? ¿Allí se va sólo a ligar o la gente también hace deporte? Y si me apunto ¿Cuánto tardaré en llegar a mi peso ideal? ¿Qué tengo que hacer para ponerme cachas? ¿Las agujetas son buenas? ¿Puedo ir si tengo una lesión?”

Pues bien, para resolver estas dudas, a todos aquellos que estáis pensando introduciros en el mundillo y no os atrevéis, aquí tenéis,

7 pasos para empezar en el gimnasio y no morir en el intento, en base a mi experiencia personal:

1. Elige un gimnasio adecuado a tus necesidades

En Granada variedad de nombres pijos modernos no falta, que si Go fit, Yo10, We Fitness Club, Virgin Active, McFit… o algún gimnasio de barrio si somos un poco menos exigentes, pero ¿Por dónde empezamos?

– Visita los que más te gusten. De nada sirve que elijas un gimnasio megafashion con bodyfitness superpump y un largo etc. de nombres absurdos  técnicos de clases colectivas (que se usan para dar caché al gimnasio)  y veinte mil máquinas de cardio o fuerza, si luego no haces ningún uso de ellas (Hay quien sí las usa, entonces ya lo tienes).

– Ponte un objetivo: Perder peso, ponerte cachas, lo-que-sea, y establece qué ejercicios o clases colectivas te gustaría realizar, en base a ello busca un gimnasio. Si tienes una lesión pregunta antes de apuntarte si tienen ejercicios específicos para ti, en algunos gimnasios les dan a todos la misma rutina y a volar, déjalo claro, busca personalización.

– Igual te gusta la natación y pretendes complementarlo con tu rutina de ejercicios, estupendo, busca un gimnasio con piscina, pero sé realista y no te dejes influir por la cantidad de clases diferentes que tenga un gimnasio y ten en cuenta la relación calidad-precio.

Me he gastado una pasta en el gimnasio, y el spa no está incluido

2. Una vez tengas claros tus objetivos establece un horario semanal

No sirve para nada matarte en el gimnasio 2 días durante 3 horas para luego no ir más, no ir nunca, o al contrario, ir todos los días para acabar aburrido, harto de la monotonía o simplemente lesionado por haberte excedido. (Si esto último ocurre probablemente no vuelvas a pisar un gimnasio en tu vida).

Con tres días a la semana será suficiente, te lo aseguro.

Consejo: Si puedes ir tú solo mejor, así te concentrarás más, además ten cuenta las horas en las que el gimnasio está más frecuentado y, si puedes, evítalas.Evita las horas más frecuentadas

3. Qué debes llevarte al gimnasio

Ten a mano lo que vas a necesitar a la hora del ejercicio. Toma nota:

– Una toalla pequeña para el sudor (obligatoria)

– Una botella de agua o dinero para comprarla en la máquina expendedora (también puedes beber del grifo de las fuentes del gimnasio)

– Un mp3 o el móvil para escuchar música (opcional). En algunos gimnasios hay pantallas de TV en las máquinas de cardio así que puedes llevarte sólo los auriculares.

– Si vas a clase de natación añade bañador y gorro (obligatorio)

* Importante: No te olvides del candado para la taquilla

Nota: Si se te ha olvidado algo no te preocupes, suelen venderlo allí

4. Estoy dentro ¿Y ahora qué hago?

De nada sirve que te pongas como un loco a hacer ejercicios si no sabes qué vas a conseguir con ellos o cómo se hacen bien.

Pregunta a un monitor o instructor del gimnasio o nadie se preocupará de enseñarte y acabarás desmotivado sin saber qué hacer. Dependiendo de tus objetivos y tu forma física el monitor te guiará con unos papeles y/o rutinas con el añadido de ejercicios escritos a mano. Si es de calidad te hará además un seguimiento de tu grasa y peso periódicamente.

Tienes que hacer tropecientos minutos de cardio, después la máquina número 2, 8, 6, 3, 7, 12... y luego... bla, bla, bla, cuando termines me avisas

No vas a perder peso ni a crear músculo de la nada, tienes que poner de tu parte y esforzarte, así que expón claramente tus metas  y no te rindas ante la primera dificultad que se te presente. Quien algo quiere, algo le cuesta.

5. ¡Qué vergüenza, me están mirando!

Que seas principiante no significa que todas las personas del gimnasio te estén mirando a ti. Cada uno está concentrado en lo suyo, a no ser que montes un numerito en plan Rocky Balboa, nadie se fijará en ti.

¡Y si sigues todos los pasos pasarás a nivel pro en un santiamén!

Meme de Julio Iglesias: Eres novato y lo sabes.

Todos hemos empezado desde cero, si sigues las instrucciones del monitor y haces buen uso de las máquinas no harás para nada el ridículo ni tendrás ningún percance y evolucionarás progresivamente hasta traspasar la línea de novato.

¡Y sin agujetas ni nada!

6. Tras el ejercicio

Puedes elegir ducharte o no en el gimnasio dependiendo de la frecuencia de la limpieza de las instalaciones (Tú decides).

Si eliges ducharte allí: Llévate una bolsa de deporte con toalla (una diferente a la que uses para el ejercicio), productos de higiene para el baño (puedes prescindir del gel y el secador según el gimnasio), ropa para cambiarte y muy importante, no te olvides de las chanclas. (No es por ser alarmista pero las infecciones por hongos y bacterias no son muy agradables).

Oh, he olvidado las chanclas en casa

Si no lo haces: Será suficiente con una mochila o bolsa pequeña de deporte con las cosas que necesites tener a mano (*Ver punto 2).

7. Consecuencias de un ejercicio mal realizado

Las agujetas son un síntoma de que has hecho un poco el burro algo no marcha bien.

Si sientes agujetas es porque has realizado un sobreesfuerzo. Hidrátate bien, haz los descansos que tengas que hacer (El monitor te puede marcar dicho descanso entre repeticiones oejercicios) y sobre todo no te excedas los primeros días o acabarás sufriendo estas microroturas. 

En general hayYo me caí de la cinta y sobreviví que tener sobre todo sentido común cuando realices un ejercicio, ada uno conoce sus propios límites (Si te mareas, para. Si te duele excesivamente para).

Si estás en el suelo no te preocupes, de ahí ya no pasas (a día de hoy no me he caído y soy lo más patoso que existe).

Dicho ésto sólo me queda animar a todo el mundo a que realice ejercicio físico (sea dentro o fuera del gimnasio) que, como ya sabéis, tiene multitud de beneficios para nuestro cuerpo y también para nuestra mente ya que estimula la producción de endorfinas creando adicción y bienestar, doy fe de ello.

Voy al gimnasio a liberar endorfinas

Redactora y RR.PP. de Exprime Granada.

Leave A Reply